Hasta los no asiduos a las aventuras gráficas han oido hablar de Monkey Island, una de las sagas de videojuego más famosas de todos los tiempos y, por descontado, la saga de aventuras gráficas más apreciada. Al hablar de Monkey Island hay que nombrar a Guybrush Threepwood, el "pirata" con el llevamos compartiendo aventuras desde los años 80 y que sigue con tanta energía y humor como entonces.
Pues bien, ya hay una nueva aventura de Monkey Island, solo que no podreis encontrarla en las estanterías de vuestra tienda favorita(al menos por un tiempo), ya que se va a entregar por capítulos a través de internet. Hoy os voy a hablar del primer capítulo y en posteriores entradas iremos hablando de la evolución del juego.
El juego se basa en las peripecias de nuestro viejo amigo y pirata Guybrush que ve como Elaine (su novia) ha sido secuestrada por su archienemigo LeChuck. A partir de ahí, una serie de catastróficas desdichas llevan a Guybrush a Flotsam, una isla de la que no puede escapar debido a que los vientos soplan siempre hacia el interior. Evidentemente, nuestro cometido será cambiar la dirección del viento (si, lo habeis leido bien).
El juego está desarrollado en un entorno 3D y el manejo se realiza con los cursores (para el movimiento) y el ratón (para las distintas acciones). La clásica música de Monkey Island hace que nos traslademos rápidamente unas décadas atrás cuando disfrutábamos de las aventuras de Guybrush y Elaine.
Al empezar a jugar he tenido la sensación de que iba a quedarme decepcionado, sin embargo me he encontrado con un juego tan perspicaz, divertido y adictivo como los antiguos Monkey Island. Os lo recomiendo en todos los aspectos y me muerdo las uñas mientras espero a jugar el segundo capítulo.
Reprobates
Author: DRO / Etiquetas: reprobatesEste es uno de los guiones más extraños que he jugado en una aventura gráfica. Manejamos a Adam, un hombre que acaba de sufrir un accidente de coche y aparece en una isla rodeado de otras personas que no saben qué hacen allí. Existe un misterioso campanario que tiene la característica de que, al sonar la tercera campanada todos los habitantes de la isla se quedan dormidos y tienen sueños extraños (he escrito sueños cuando debería haber escrito pesadillas).
Hasta este punto la trama parece interesante, pero entonces empezamos a jugar y nos encontramos con unas cuantas sorpresas desagradables. La mayoría de los puzzles deben resolverse con palos y piedras. Si señor, coge todos los palos y piedras que quepan en el inventario porque los vas a necesitar. Aparte de esto, usaras pocos objetos mas que te permitirán ir avanzando en el juego. Encontrar las zonas en las que debes resolver los puzzles se hace aburrida y, una vez que las has encontrado, las acciones son excesivamente sencillas.
El apartado gráfico del juego es correcto aunque las animaciones cinemáticas son mejorables. El sonido es una parte a destacar del juego ya que sorprende el detalle con el que se han implementado los ruidos de la naturaleza(mar, viento, lluvia), esto hace que la estancia en la isla sea mas realista. El juego de desarrolla en tercera persona y con el clásico sistema point&click, si bien los movimientos de personaje no son fluidos y se muestran excesivamente mecánicos. Otra característica importante del juego es la barra de energía que supone un elemento proscrito en una aventura gráfica. Esta barra se va consumiento a medida que hacemos correr al personaje y debemos rellenarla bebiendo o comiendo lo que encontremos. En el momento en que se vacía, no podrás hacer correr al personaje, lo que entorpecera el desplazamiento entre los distintos escenarios haciendo el juego odioso.
Para resumir, este juego apenas me ha resultado divertido y lo considero totalmente prescindible. Por cierto, atención a la próxima entrada por que Guybrush Threepwood ¡Ha vuelto!.